|
PERIODISMO DE LA
REALIDAD CUBANA EN LA ZONA ORIENTAL DEL PAIS |
No es fácil, compay
Reinaldo
Calderín, APLO
SANTIAGO DE
CUBA, Cuba – Noviembre 2005- La crisis los mercados agropecuarios
estatales es general, incluyendo el transporte. El transporte
siempre ha sido algo crítico en Cuba. Por eso el gobierno se
desentendió hace rato del transporte de pasajeros, casi en su
totalidad.
Las
empresas de transporte agropecuario no escapan de esta realidad.
Este año, la Empresa de Frutas Selectas, encargada de recoger las
frutas en el sector privado, no ha podido cumplir su acometido por
estar su parque de equipos prácticamente diezmado.
En la
provincia Santiago de Cuba, por poner un ejemplo, los camiones y
tractores que posee la empresa de Frutas Selectas están en muy mal
estado técnicamente, los talleres carecen de piezas de repuestos y
por si fuera poco, no cuentan con personal suficiente por falta de
presupuesto.
Otro factor
que afecta al transporte agropecuario es la falta de combustible,
algo que no se entiende, debido a los sustanciosos acuerdos
petroleros firmados con Venezuela, que permiten la entrada oficial
de 90 mil barriles diarios del crudo venezolano.
Sin
embargo, los únicos afectados no son los trabajadores del ramo.
También los campesinos privados, que no pueden vender sus productos
directamente, sino a las empresas del Estado, así como la población,
que se ve privada de consumirlos.
La actual
cosecha de guayaba, así como las naranjas y mandarinas no pudieron
ser llevadas a los llamados "mercaditos de barrio" o puntos de venta,
pudriéndose en los campos en espera de transportación, con el
consiguiente perjuicio para sus propietarios, que no tienen seguros
sobre sus cosechas, ni pueden venderlas libremente.
Todos estos
factores demuestran una vez más la incapacidad del gobierno de
implementar el mercado, ahora hablando de austeridad económica. Los
mercados agropecuarios se han convertido en la pesadilla del "comandante
en jefe", que no tiene cómo abastecerlos. Generalmente lo que tienen
es especias verdes y carbón.
El
desabastecimiento de los mercados ha provocado el surgimiento de los
"vagoneros", vendedores ambulantes privados que con un vagón de los
que se utilizan en la construcción caminan las calles santiagueras
vendiendo sus productos. O sea, un resurgir de los otrora pregoneros,
que en un tiempo formaron parte de nuestra tradición popular. A
diferencia de que en la actualidad, a pesar de la crisis que vive el
país, la policía los reprime con multas, decomisa sus mercancías y
muchas veces hasta los detienen.
Amigo lector, al concluir este artículo se hace necesario gritar
bien fuerte una frase que se ha hecho popular en el oriente de
nuestro país: “no es fácil, compay”.
Versión relacionada: |